Archivo de noviembre de 2010

La violación a la vida privada de las personas en el uso de Facebook

18 de noviembre de 2010

Francisco Pinochet Cantwell, abogado y académico de Derecho de Internet de la Universidad Andrés Bello, habla sobre los cambios de esta red social y los aspectos legales relacionados con ésta.

Existe cierta preocupación por los cambios realizados por la empresa Facebook al sistema de funcionamiento, principalmente por la introducción de la nueva herramienta “no por ahora” que reemplazará a la opción “ignorar”, que existe cada vez que uno recibe invitaciones para incorporarse a esta gigantesca red social de carácter privado.

Con este cambio, se dice, será obligatorio incorporarse a esta red. Esto es parcialmente verdadero, porque al optar por el nuevo botón, la invitación desaparecerá, pero quedará en espera hasta que el usuario actúe al respecto.

Sin duda que pretender la incorporación de una persona, utilizando este mecanismo, constituye una infracción a la intimidad y la vida privada de las personas, derechos amparados por nuestra Constitución Política.

Sin embargo, si bien existe una protección a nivel constitucional, (artículos 19 N° 4 y N°5 de la Constitución) la legislación para proteger a los usuarios de este tipo de violaciones a nuestros derechos fundamentales, no tiene una regulación expresa. La Ley 19.628 sobre “Protección de la Vida Privada” la cual resguarda algunos aspectos de nuestra información y nuestros datos, sea que se encuentren en bases de datos de empresas públicas, privadas o de particulares –como lo sería Facebook- no sanciona expresamente este tipo de prácticas, que por los demás van cambiando e innovando rápidamente, al igual como lo hacen los cambios tecnológicos.

En síntesis, dicha ley regula principalmente los datos de carácter económico, financiero, bancario o comercial, además de los llamados datos sensibles, como lo son los hábitos personales, el origen racial, las ideologías y opiniones políticas, las creencias o convicciones religiosas, los estados de salud físicos o psíquicos y la vida sexual. Sin embargo, otorga escasa regulación a los demás datos de carácter personal. Pero casos como el que analizamos no son regulados en forma expresa por esta ley y esto es natural, atendida la velocidad en los cambios e innovaciones que experimenta Internet.

Protección a la vida privada

Sin embargo, existe un principio especial del Derecho de Internet, en virtud del cual se debe otorgar protección a la vida privada de las personas y a su intimidad en todo caso, aunque no exista una disposición legal que lo regule en forma expresa. Esto dejará como acciones legales disponible prácticamente sólo al recurso de protección, probablemente la herramienta procesal más importante en nuestro ordenamiento constitucional en los últimos 30 años. Si bien existe la acción de Habeas Data, que protege la veracidad de la información de las personas disponibles en cualquier base de datos –no olvidemos que Internet se accede a la mayor cantidad de datos de bases que se pueda pensar- la tramitación con que fue conocida es poco rápida y eficaz e incluso de escasa utilización.

A pesar de que siempre es preferible dejar que Internet evoluciones sin regulaciones legales que lo puedan maniatar, ya está demostrado que el mal uso que en ocasiones se hace de la red más importante de la humanidad y se hace necesario su regulación en determinados aspectos. Este es uno de ellos, particularmente, porque el importante crecimiento de estas redes y de la información que circula en ellas son datos de carácter vital y de la cual sus usuarios no debieran poder disponer libremente, ni menos hacerlo la empresa que ha generado la red, como es el caso de Facebook, Hi5 y MySpace, entre otras.

Finalmente, recordemos que los problemas de la herramienta “No por ahora”, pueden ser reducidos si se ingresar a la opción “solicitudes escondidas”, dentro de la sección “Amigos”, para aceptar o rechazar definitivamente la invitación. Naturalmente, deberían ser las propias compañías proveedoras de este tipo de contenidos los que facilitaran la protección de la vida privada de las personas, pero ante el problema se debe actuar no sólo con herramientas legales, que a veces no existen o llegan tarde, sino también con sus propios medios tecnológicos nuestro alcance.

Tomado de Universia Chile, www.universia.cl