La mutilación del recurso extraordinario de la Ley de Enjuiciamiento Civil de España y su implante en Chile.

Llama la atención la similitud de la causal que tiene el recurso extraordinario que se acaba de aprobar en la Cámara de Diputados con el recurso extraordinario de España, respecto del Nº 4º del artículo 469 de la Ley de Enjuiciamiento Civil Española (En lo sucesivo LEC).
El proyecto de ley de Chile señala que procede recurso extraordinario
“cuando se hubiere infringido en forma esencial, en la sentencia o en el procedimiento del cual ella emanare, un derecho o garantía fundamental contemplado en la Constitución política de la República o en los tratados
internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”.
Por su parte el Nº 4º del artículo 469 de la LEC señala que procede el recurso “cuando haya vulneración, en el proceso civil, de derechos fundamentales reconocidos en el artículo 24 de la Constitución”.
Como se aprecia, la similitud de ambas causales es evidente: la vulneración de derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política, ya sea durante la tramitación del proceso o en la dictación de la sentencia.
La alusión, en el caso de Chile, a los tratados internacionales es redundante, toda vez que ellos forman parte del ordenamiento interno cuando son ratificados por Chile entran en vigencia.
Demostrada la similitud de las causales, veamos ahora porque se produce la mutilación del recurso extraordinario de la LEC Española.
Esto ocurre porque el recurso extraordinario en España está concebido como un medio de impugnación de la por los motivos fijados taxativamente por la ley, que examina la aplicación de las normas procesales realizadas por el
tribunal a quo y determine la observancia, por parte del mismo, de las normas que rigen los actos y garantías del proceso, con el fin de que anule la sentencia recurrida, si se han infringido dichas normas o se han quebrantado los presupuestos y formas esenciales del juicio, y ordene
reponer las actuaciones al momento en que se produjo la infracción.
Procede en contra de las sentencias dictadas por las Audiencias Provinciales en grado de Apelación, para ser conocidas por la Sala Civil del Tribunal Supremo, o en su caso, la Sala de lo Civil y Penal del correspondiente Tribunal Superior de Justicia.

De esta forma, se aprecia con claridad que este recurso extraordinario no es otro que nuestro conocido recurso de casación en la forma, actualmente vigente.
Sin embargo el recurso extraordinario de la LEC Española, contiene diversas otras causales, muy similares a las de nuestro recurso de casación en la forma, las cuales son derechamente eliminadas de la propuesta recurso
extraordinario.
Estas son las causales que dejan de lado:
1. Las normas o causales sobre uno infracción de las normas sobre
jurisdicción y competencia objetiva funcional
2. Infracción de las normas procesales reguladoras de la sentencia
3. Infracción de las normas legales que rigen los actos y garantías del proceso cuando la infracción determinare la nulidad conforme a la ley o hubiere podido producir indefensión.
¿Por qué los autores del Proyecto de Ley eliminan todas estas causales?
¿Se pretenden subsumir todas estas causales en la causal de infracción de un derecho o garantía fundamental, que es sumamente amplia?
No está en el Mensaje del Proyecto la respuesta a estas interrogantes.
La única respuesta es la desconfianza manifestada por los autores hacia la casación, que no han buscado solucionar sus defectos sino matarla, pero que sólo han podido mutilarla.
En efecto, cabe señalar que la causa del proyectado recurso de casación es tan amplio, que puede ir más allá incluso de los términos de derecho estricto en que está redactado nuestro actual recurso de casación en la forma.
La forma en que se pretende implantar este órgano mutilado, no presagia una buena evolución del enfermo: el debido proceso

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